Las fabricas abandonadas impresionan mucho.
La sensación transgresora al entrar a un sito prohibido tiene un punto de aventura y de viaje en el tiempo a lo desconocido. Siempre pienso en si las piedras hablasen lo que nos podrían contar.



Las fabricas abandonadas impresionan mucho.
La sensación transgresora al entrar a un sito prohibido tiene un punto de aventura y de viaje en el tiempo a lo desconocido. Siempre pienso en si las piedras hablasen lo que nos podrían contar.


